viernes, 15 de mayo de 2009

Arroje tus cenizas al Mar



Presencie de nuevo el atardecer

y no resistí su seducción;

esa que eriza la piel

con las caricias de la brisa.

 

Quise detenerme un instante,

quise perdonar mi indiferencia,

logre recordar esos momentos

de insanidad y locura.

 

Arroje tus cenizas al mar

y todos tus restos,

fue divertido ver cómo te borro el viento

y tu voz callaba entre la sal.

 

Por primera vez estabas tranquila,

caminabas con la sutileza de las olas,

entre ondas y reflejos de algo

que nunca volverá a ser.

 

Perdone con susurros tu odio,

arranque de mi piel tus palabras,

borre de mi mente tu figura

y vi el despertar de un renacer.

 

Ahora escribo sobre la arena

para que el mar se lleve mis palabras

y las arrastre hacia mi oasis,

donde solo yo pueda nombrarlas.

 

jueves, 14 de mayo de 2009

Hoy vi morir un ave



Hoy vi morir un ave
tras el canto desesperado del rojo amanecer,
oscura es su dicha al caer entre las nubes,
sincera la espera de un suelo firme.

Hoy creí que volaría mas allá
donde los sueños convierten mi voz en melodías,
donde se pierde el miedo entre los roces de la espera 
y vaga entre los peces taciturnos de la noche.

Pude tomar una de sus plumas de colores,
al tacto pinte mis manos de sangre,
era yo otro culpable más de su desgracia,
la mate al mirarla, la condene con su nombre.

Me hizo comprender que el viento
es más que un romance con el cielo,
que también un día caeré 
y no estará ahí para detenerme.

Que otro más recogerá un trozo de mi piel,
y se manchara las manos como hoy lo hice Yo.