viernes, 30 de agosto de 2013

Aquí

Mírame, aún sentado a la orilla;
cansado, frío y aferrado a ti.
Fugaz como tu deseo,
eterno esclavo de la duda.

A veces ahogarme en el mar,
a veces ahogarte en una nota,
un espacio, un número, en mí,
en tu deseo frágil e infinito.

Cambiar y transformar,
crear y destruir tu recuerdo,
armarme de valor y mirar
como uno todos mis restos.

Nada cambia sabes, no del todo,
con frecuencia te respiro,
con la falta que me haces
a tus caricias me someto.

Eras frágil y yo de acero,
fuiste musa y yo... no recuerdo.