domingo, 31 de mayo de 2009

Promesas


No recuerdo exactamente cuando empezó,

ni si quiera puedo imaginarlo,

solo se que duele

y que algo estoy pagando.


Ahora bien se lo que es esperar,

lo que es imaginar y preguntar ¿que pasara?,

quedar por un momento callado 

cuando las palabras no me involucran.


Son esas mismas palabras

las que perforan mi corazón,

las que descarnan mi ser

en su pronunciación.


Es ese maldito sentimiento de tristeza

al pensar que será cierto

o de nuevo solo es el hecho

de complacer al dulce oído.


Es la desesperación por culminar algo

y besar la espalda del olvido

cada vez que tu mirada se dirige

a otras palabras olvidándome en tu respiración.


Es ese odioso sonido una y otra vez,

la afirmación que jamás pudo crearse,

la negativa de los hechos

involucrando mi cuerpo en pedazos.


Sentir como se arranca de mi mente

la idea de algo confirmado,

como duele, como sangra,

como mis lagrimas secan la amargura

y mojan tu vientre.


Prométeme en una de tus palabras

y moriré pleno y seguro de mi nombre,

haz ese gesto de amabilidad

y educa mi lengua, mis bajas pasiones.


Prométeme una y otra vez

que esta noche mi cama será compartida;

mi cuarto estará pintado de tus promesas

esperando algún día saltar de las paredes

a este momento incierto.