Esa infinita necesidad de cambiar hoy,
de tirar todos esos despojos míos;
lo que un día fue alegría y futuro
hoy solo es una carga en mi pesar.
Desperté tibio y de nuevo con éste vacío;
ese hueco que debió estar lleno de sueños
sigue acumulando espacio para desilusiones,
no quiero dormir sobre ellas mañana.
Me pregunté "¿cuánto tiempo más será así?",
a veces pareciera que me aferro a esto,
y que estoy destinado a condenarme
a vivir en el exilio de lo que puedo ser.
Dejar de buscar alguien, encontrarse así mismo,
necesitar solo la voluntad para crecer,
para reír, para afrontar la realidad,
y aceptar lo que la vida te ha otorgado.
Decretar los sueños como realidades...
ayuda a que el alma se adueñe de ellos.
