lunes, 2 de junio de 2014

Desiertos

La distancia no es lo único que nos separa,
también son las ganas de no pertenecerte más;
de probar nuevas palabras en bocas desconocidas
y aventurarnos al desierto en otros cuerpos.

Nos convertimos en huellas que se borraron,
en esa danza erótica entre el viento de mi boca,
y las hermosas dunas que definen tu cuerpo,
que poco a poco fue concluyendo.

Días calurosos y noches frías, un infierno,
en el cuál mis demonios deseaban poseerte
y al final solo me obligaron a olvidarte,
a creer que fuiste solo una visión.

Encontré un oasis solo para mí lejos de casa,
tan fresco como lo eran tus labios al amanecer;
sus ojos verdes como una esmeralda
son ahora mi mayor tesoro.

Su cuerpo tibio es lo único que calma esta sed
de besar las dunas del desierto hasta arder en el.






martes, 25 de marzo de 2014

Decretos al alba

Esa infinita necesidad de cambiar hoy,
de tirar todos esos despojos míos;
lo que un día fue alegría y futuro
hoy solo es una carga en mi pesar.

Desperté tibio y de nuevo con éste vacío;
ese hueco que debió estar lleno de sueños
sigue acumulando espacio para desilusiones,
no quiero dormir sobre ellas mañana.

Me pregunté "¿cuánto tiempo más será así?",
a veces pareciera que me aferro a esto,
y que estoy destinado a condenarme
a vivir en el exilio de lo que puedo ser.

Dejar de buscar alguien, encontrarse así mismo,
necesitar solo la voluntad para crecer,
para reír, para afrontar la realidad,
y aceptar lo que la vida te ha otorgado.

Decretar los sueños como realidades...
ayuda a que el alma se adueñe de ellos.