lunes, 23 de septiembre de 2013

Miradas al alma

Hoy desperté como siempre,
sumando un día más sin tu sonrisa;
preparé un desayuno para dos
esperando contemplarte y no estás.

Tomé mi taza de café y bebí de ella,
bebí lo suficiente para extrañarte;
ese escalofrío subió por mi espalda,
como tus manos al besarme.

El calor del sol de las mañanas
me recuerda a tu cálido cuerpo,
el frío que vivo por las noches
me hace anhelarte más y más.

Los duelos que se viven en la vida
no son lo único que me duele,
abrir los ojos y pensarte solamente
sin que estés aquí es cruel.

Observo por la ventana cuidadosamente
como las personas vagan acompañadas,
mientras en el alma a veces veo
que estar lejos de ti no fue lo mejor. 




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